Identificaron el cadáver hallado en el basural

El juez Ariel Parrillis dijo que esta mañana pudieron obtener información, a través de una huella dactilar, de quién es la persona fallecida, aunque aún esperan informes y confirman datos.

El hombre hallado muerto el martes pasado en el Centro de Disposición Final (CDF) de residuos de la Municipalidad de San Luis fue individualizado, pero, hasta las 22, los investigadores no habían difundido su nombre, pues estaban en curso diligencias para corroborar la identidad, explicó el juez que entiende en el caso, Ariel Parrillis.

Por otro lado, la autopsia reveló un dato de suma importancia: “Las lesiones que presenta no son de tipo traumático, compatibles con un homicidio, y son post mortem”, refirió el jefe del Departamento Homicidios, subcomisario Javier Sosa.

Según detalló el juez, la Policía ha determinado a través de huellas dactilares quién es el hombre. A partir de ahí, el Departamento Homicidios comenzó averiguaciones, una recolección de datos a través de consultas y de declaraciones, para constatar si es la persona que creen, dijo.

Según trascendió, rondaría los 40 años, no sería de San Luis y hacía muy poco que estaba en la provincia. Aparentemente, vivía en la calle y en algún momento habría dormido en un albergue. El magistrado contó que las averiguaciones incluyen contacto con la Policía del lugar de donde sería el hombre y el análisis de un celular (sería de un modelo antiguo) que le hallaron, tarea que será realizada por el Departamento de Investigación de Delitos Complejos del Poder Judicial, para ver, entre otras cosas, si tiene contactos de familiares.

Para saber de quién se trataba fue central la tarea de quienes trabajan con los sistemas Automatizados de Identificación de Huellas Dactilares (Afis, por sus siglas en inglés), que cotejaron las huellas tomadas por personal de Criminalística durante la autopsia con los datos guardados. A pesar de que el cuerpo ya estaba en proceso de descomposición, la muestra resultó “nítida, óptima” para la comparación, indicó el juez.

Por su parte, hoy a la siesta, el secretario de Seguridad de la Municipalidad, José Pereira, había informado a través de un comunicado que “se trata de un hombre de 41 años, jujeño, en situación de calle, que en los últimos días recibió asistencia en el hogar de tránsito habilitado por la Municipalidad”. “Chequeamos con la Secretaría de Desarrollo Social y el último día que vino fue el viernes y desde entonces no lo vieron más”, agregó el funcionario municipal.

“No son lesiones cruentas”

Mientras aguardan poder dar con algún familiar o allegado, los investigadores también continúan las indagaciones para determinar cuándo murió el hombre y cuál fue la causa de su muerte. En la autopsia, realizada antenoche por la forense Patricia Gallardo, surgió que “si bien el cuerpo presenta múltiples fracturas, todas han sido posteriores a la muerte”, indicó el juez Parrillis.

Según el informe de la forense, presenta quebraduras en ambos brazos, en la caja torácica, en la muñeca derecha, en los arcos costales derecho e izquierdo, en la clavícula derecha, entre otras. Estas lesiones “no son cruentas, relacionadas con un arma de fuego o elemento cortante. No presenta lesiones exteriores que indiquen que sean producto de un acto violento”, dijo el magistrado. Presumen que podrían ser consecuencia, por ejemplo, de la compactación hecha por un camión de recolección y tratamiento de residuos.

Así, la información surgida de la autopsia sobre las lesiones reforzó una de las hipótesis que tenían los policías de Homicidios, en cuanto a que el cuerpo haya sido trasladado hasta el CDF por un camión de basura. La suposición surgió porque el cadáver fue hallado en un sector destinado a los desechos que habitualmente llevan los camiones que cargan los contenedores que hay en la ciudad Capital.

En un contenedor, tal vez

Más específicamente, y siguiendo la misma línea, estiman que el cuerpo fue trasladado hasta allí adentro de un contenedor. Las preguntas que orientan a los policías ahora son cómo pudo llegar ahí, si el hombre pudo haber estado allí y falleció en esa caja, y si fue por causas naturales.

La forense consignó que el hueso del cráneo no presenta lesiones y la masa encefálica tampoco, aunque tiene signos de descomposición, al igual que el corazón, que fue extraído para que le hagan estudios.

Hasta hoy, no estaba establecida la data de muerte. Pero el juez explicó que para hacerlo “hay que profundizar algunas cuestiones, vinculadas a la situación del cuerpo, al lugar en el que fue hallado”.

Al respecto, el subcomisario Sosa señaló, a modo general, que hay factores que aceleran o que desaceleran el proceso de descomposición, como las condiciones climáticas, la temperatura, si los restos han estado a la intemperie o en un lugar cerrado. En este caso en particular, ha estado en un montículo de desechos, lo que genera una mayor contaminación. En ese sentido, la data de muerte puede estar sometida al proceso de putrefacción en un entorno con esas características, dijeron las fuentes.

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